Ver a alguien atravesar una crisis puede generar incertidumbre. Tu tarea no es diagnosticar ni hacer desaparecer la ansiedad: es ayudar a que la persona esté segura y se sienta menos sola.
Para acompañar en este momento: abrí el modo acompañante. Muestra indicaciones breves para seguir desde el celular.
Qué puede ayudar
- Mantené un tono sereno. Hablá despacio y usá frases cortas.
- Preguntá antes de actuar. “¿Querés que me quede cerca?” o “¿Te sirve que respiremos más lento?” respetan su autonomía.
- Reducí estímulos si es posible. Ofrecé ir a un lugar más tranquilo, sin obligar a moverse.
- Ayudá a orientarse. Podés invitarla a mirar un objeto, apoyar los pies o notar un sonido cercano.
- Quedate disponible. A veces acompañar en silencio es más útil que explicar.
Frases simples que podés usar
- “Estoy acá con vos.”
- “No hace falta resolver nada ahora.”
- “Decime si preferís silencio o que te vaya guiando.”
- “Vamos con una sola cosa por vez.”
Qué conviene evitar
- Minimizar: “No pasa nada” o “Es solo tu cabeza”.
- Discutir con el miedo o exigir que se calme.
- Hacer muchas preguntas al mismo tiempo.
- Tocar, abrazar o mover a la persona sin preguntarle.
- Asumir que todos los síntomas son ansiedad.
Pedí ayuda urgente si hay riesgo de daño, desmayo, dolor de pecho, dificultad marcada para respirar, confusión intensa, una lesión, síntomas nuevos o cualquier duda sobre la seguridad. Contactá al servicio de emergencias de tu zona y no dejes sola a la persona si existe un riesgo inmediato.
Fuentes consultadas
- NHS Every Mind Matters: cómo ayudar a otras personas
- NHS: ansiedad, miedo y pánico
- Organización Mundial de la Salud: trastornos de ansiedad
Publicado por Cable a Tierra y actualizado el 16 de septiembre de 2026. Contenido informativo; no ofrece diagnóstico ni reemplaza atención profesional.